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miércoles, 12 de octubre de 2011

Fuego, no balas

¡Alto al fuego!

Grito de iracunda guerra lírica,

no laceres más mi piel con la suavidad de tus caricias,

no improperies más dulzuras a mi oído,

no dispares esa mirada ya cargada,

no aceleres mis latidos,

no liberes tu lenguaraz munición; detén tus armas.


¡Alto al juego!

No somos nada,

no soy esa amiga de intimidad entrañable,

no eres tú el hacedor de orgasmos

no soy la niña muñeca que hace el amor más allá de extenuado;

no eres tú mi soñado compañero,

ni yo tu deseo más profundo.


No aspiremos siquiera a un "somos",

existo de aquí hasta donde tú comienzas,

hasta donde tus manos no me alcanzan,

hasta donde soy sorda a tus entregas,

hasta donde escucho, autista, mis lamentos,

hasta esa línea de hierro imaginaria...

utopía en traba, eso somos...irremediables soñadores,

locos necios enamorados


¡Alto al fuego, corazón, que me incendio!

Disipa tu blasón en otro pecho,

construye un fuerte en otro lecho,

aquí se construye adarga;

alto al juego; detén tus armas...


¡Alto al fuego, no más recreo!

La guerra terminó; perdimos el juego.

lunes, 10 de octubre de 2011

Soy cándida criatura de efímero paso por su inocua existencia; no hay trascendencia ni reclamo, pues no ostentaba el acuerdo cláusula alguna de exclusiva pertenencia, censura corporal o relación manifiesta, así que no hay cabida a insensatas, celosas cavilaciones, o peroratas necias de arranques de efusiones no a lugar...si esto en mi corazón alcanza sitio, no derramaré lágrimas de ilegítima apariencia; no derrocharé dolor, si mantengo a plenitud bella conciencia...

martes, 2 de agosto de 2011

Amor Sintético



Tu niña muñeca se mantiene inerme ante tus deseos,
complace caprichos, atiende miradas;
tu niña muñeca juega contigo en principio, hasta que los papeles cambian...
entonces ella reposa en tus brazos, ella,
tu niña muñeca de eterna sonrisa,
de joviales sollozos solitarios,

de puerilerías invasoras
que recorren ayeres anhelos.
Tu niña muñeca yace ahora a tu lado,
le has besado el cuello,
has pasado tus manos por su cuerpo
como la lija acaricia la madera;

jugaste a despintar su rostro,
a denudar su vientre,
a sentir que ambos le daban vida.
Ahora ahí, juntos los cuerpos, el juego concluye;
tu niña muñeca se mantien quieta,
esperando el otro tacto, el profundo,
aquél que sobrepasa superficies,
pero para ti el juego de hoy ha terminado,

te marchas ahora victorioso, satisfecho;
le dedicas una última mirada...no te dice nada,
no toca tu aire, no roza tu alma,
tu niña muñeca yace envuelta en porcelana,
y sin embargo, algo en su pecho late con vida...