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martes, 2 de agosto de 2011

Amor Sintético



Tu niña muñeca se mantiene inerme ante tus deseos,
complace caprichos, atiende miradas;
tu niña muñeca juega contigo en principio, hasta que los papeles cambian...
entonces ella reposa en tus brazos, ella,
tu niña muñeca de eterna sonrisa,
de joviales sollozos solitarios,

de puerilerías invasoras
que recorren ayeres anhelos.
Tu niña muñeca yace ahora a tu lado,
le has besado el cuello,
has pasado tus manos por su cuerpo
como la lija acaricia la madera;

jugaste a despintar su rostro,
a denudar su vientre,
a sentir que ambos le daban vida.
Ahora ahí, juntos los cuerpos, el juego concluye;
tu niña muñeca se mantien quieta,
esperando el otro tacto, el profundo,
aquél que sobrepasa superficies,
pero para ti el juego de hoy ha terminado,

te marchas ahora victorioso, satisfecho;
le dedicas una última mirada...no te dice nada,
no toca tu aire, no roza tu alma,
tu niña muñeca yace envuelta en porcelana,
y sin embargo, algo en su pecho late con vida...

jueves, 14 de julio de 2011

Utopía y Desencanto

“El bien, quisimos el bien: enderezar al mundo.
No nos faltó entereza: nos faltó humildad.”
Octavio Paz

Nos borraron de la Historia.

Y corríamos por una libreta a cuadros con grafito en los pies rayando a gritos.
Pero no escribíamos nada,
Sólo rayones abstractos como la igualdad o la belleza.

Y eso no era malo,
pero las palabras no alcanzaban,
por más que corrían no llegaban,
como en un sueño o una pesadilla.

Por más que alargábamos los brazos,
por más que lanzábamos conceptos atados por nudos los unos a los otros,
por más que nuestras salivas se juntaban para crear un río que uniera;
pero olvidábamos el puente,
o el puente se rompía en trocitos, como alfileres, como palillos.

Entonces nos quedamos allí tirados,
tratando de olvidar que habíamos sido borrados,
y con ese olvido también borrarnos a nosotros mismos.

Carla de Pedro

lunes, 11 de julio de 2011

Calor. Sirenas y motores contaminan el aire. Él lee un libro, cualquier libro, no le importa el tema. Parecen poemas y él se entretiene en las metáforas de la tinta: forma castillos y caminos negros, perras correteando su cola, palomas vagabundas, etc. El autobús retumba con una música que él no escucha, las palabras se disuelven en el aire y él no las entiende. Sin motivo concreto, alza la vista. Está ahí, es la mujer más bella, iluminada por la luz que se cuela entre una nube, radiante, llena de vida. Mueve sus labios, está cantando. Él intenta escuchar: Te amo, la oye una vez con una voz melosa, desagradable. "Te amo, eres mi adoración", escucha de nuevo y no lo soporta. Bota el libro y sale corriendo por la puerta delantera. Afuera la lluvia cae en torrentes. Las calles, los autos, las casas son un eterno escurrir de tinta y él corre, huye.

DAGS

jueves, 4 de marzo de 2010

ReGaLo


Una noche mire por la ventana y vi su rostro. Con un soplo secó mis lagrimas y basto una sonrisa suya para que mi corazón se reanimara, quise acariciar sus mejillas pero mis dedos no la alcanzaron, era pequeña y no sabía que podía volar. Recogí mis dedos en un puño y golpeé la orilla del balcón, supuse que era insignificante e indigna de su amor, pero ella tomó una estrella, la envolvió entre nubes y me la mandó con el viento. Alcé la mirada y vi aquel gran regalo acercarse a mi, por un momento sentí miedo de recibir esa inmensidad en mi pequeño hogar, pero mi emoción era más grande.

Como arte de Escher el regalo empequeñeció conforme se acercó. Una pequeña mota celeste se posó sobre mi mano izquierda, contuve la respiración temiendo que con el mínimo soplo la mota volara y se alejara como una pluma. Con los dedos, ... o más bien con las uñas desenvolví aquella gracia y un brillo hermoso iluminó mi rostro, éste se elevó hasta mis ojos, se acercó y se desmoronó en polvo dorado sobre mi nariz. Un calor suave comenzó a invadir mi cuerpo y unas lagrimas rodaron lentamente sobre mis mejillas ...

Cuando abrí los ojos ya había amanecido, y ella, mi hermosa Luna se había ido, me levanté y fui rápidamente hacia el espejo, no había rastro del polvo de estrella pero tal vez había algo en la cama, así que regrese corriendo y mis ojos se abrieron con gran alegría al ver una hermosa cobija de nube lunar.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Lune bleue


la luna cachonda nos extraña, tiembla de frío porque no hay quien restriegue sus piernas contra las garras feroces de la hierba o empape su rostro con la tímida y suave lengua del concreto.
se siente sorda, no hay música silverstre y ya nadie le grita sorprendido y extasiado desde el hocico de esos perversos matorrales. también cree que comienza a fallarle la visión, entrecierra los ojos buscándonos en el balcón desmoronado del edificio ajeno ahora habitado por fantasmas, quiere ver si alcanza a distinguir los labios de la lluvia recorrendo la tibieza de tu espalda.
se sumerge en cada habitación del Miramar y se ahoga libre sin que sus manos estén amarradas con las gastadas y desafinadas cuerdas que rompiste. le angustia que no le llegue el aroma de tu insistente cigarrito, ni el verde humo embriagador de tu sonrisa.
ansiosa se hincha poco a poco y desespera, dirige sus gemidos a la nada y desea despojarse de su luminosa piel. todo por no saber que tú la miras de frente y yo de espaldas. cada quien desde un espejo diferente.
acércate un poco y la podrás tocar de nuevo. la luna cachonda nos necesita.


domingo, 4 de octubre de 2009

Máscaras de Zacatecas

hay algunas caras, de vez en cuando, tan verdaderas, me parece como si fueran a saltarme encima, son caras que gritan, ¿Comprendéis lo que quiero decir?, te gritan encima, es horrible, no hay modo de defenderse, no hay... modo.
Océano mar, Alessandro Baricco




Entro a un espacio de ruinas y rostros
y una sonrisa maquiavélica que se abre para mirarme con sorna.
Las miradas huecas que enuncian la fuga del alma,
seguramente acechando en las cercanías,
como prófuga, como bestia salvaje
que proviene de abismales selvas,
esperando para saltarme.
Rostros monstruosos que revelan mi existencia al reflejarme,
me veo y los veo.
Están ahí, sin vida,
sé que me ven, pero no me miran,
sé que tras su rostro no hay más que un hueco
(¿Será la manifestación del vacío humano?),
un vacio único que todos compartimos
y que, sin embargo, me perturba.
Siento el leve pestañeo de un ermitaño,
¿Serán los años de polvo los que inyectan de vida?
La mística vivacidad del tiempo
que se manifiesta en lo muerto.
Me sumerjo entre la bruma melancólica de un ojo
y de pronto me encuentro descubierto.
Es la propia niebla la que veo,
el abismo blanquecino que todos compartimos:
ideas, sueños y recuerdos difusos,
todo entremezclado, sin límite,
un vacío de blancura donde el todo se licúa,
me confunde con la nada.
Entonces quien me acompaña también se desnuda,
se muestra confundida entre la nube condensada.
Y me asusto del vacío tras los ojos,
me asusto y me escondo en los rostros de demonios,
arlequines y viejos, animales fantásticos,
pregoneros de sabia piedra,
de vitalidad de madera.
Pruebo unos, otros, camino entre miradas vacías
sin encontrar la mía.
Ahora soy un niño, ahora un viejo,
un ángel o demonio, bestia, quimera...
Y el vórtice de rostros me lleva a un nuevo espacio
¿Quien soy yo bajo este cielo?
¿Qué máscara me he puesto?
Daniel Santillán




sábado, 22 de agosto de 2009

no hay nadie

pocos sonidos tienen ese poder.

cuántas veces de niña le rogué a mi madre que no me dejara sola.

deseaba con todas mis fuerzas no escucharlo.
taladraba la casa de un extremo a otro. las paredes, la mesa, el vidrio de la puerta, todo se distorsionaba, los círculos concéntricos demostraron que nada ahí era sólido.
latidos cada vez más frecuentes martillaban mi pecho que se resistía a ser penetrado por ese grito sin identidad. permanecía en posición fetal sin poder ignorarlo.

si cierras los ojos sólo se hace más presente. tres...
respirar profundo y concentrarse en el t
elevisor. cuatro... no ceder ante la curiosidad morbosa. cinco... unos segundos más y la amenaza se detendrá. seis. en ocasiones regresaba después un cuarto de hora, tal vez más. el frío volvía a la palma de mis manos. mi boca permanecía cerrada. uno...

asumir la responsabilidad. ¿qué significa "hola"?


estoy a salvo pero me equivoqué, de este lado del auricular también hay incertidumbre.




sábado, 8 de agosto de 2009

The angel of the North - Poema


Eres la música de los árboles,

la voz callada de la piedra,

el grito profundo del río,

la triste canción de la marea,

el viejo lamento de los bosques,

el sollozo desconsolado de la lluvia.

Eres agua, eres monte, eres nube,

eres el fuego blanco de la luna.

Eres noche, eres sombra, eres idea,

eres el recuerdo dormido,

los fantasmas que mi mente recrea.


Daniel Santillán

jueves, 9 de julio de 2009

No te amo

Descubrí que a ti no te amo.
No te amo por lo que eres,
ni por lo que soy cuando estoy contigo,
porque tú ya eres otra
y yo no sé si aún estoy vivo.
No amo ni tu cuerpo, ni tus labios,
ni las noches con el sueño en exilio,
ni tus ojos nocturnos,
ni las caricias dadas al aire.
Ni siquiera te amo por mis sueños derramados
en el juego de la vida con el jugo del amor...
No te amo a ti, sino a tu recuerdo.
Amo las huellas que dejaste en mis playas,
dulces, pequeñas, inquietas, fieras, iracundas,
volátiles pero imborrables,
dolorosas pero no criminales,
cariñosas, inquebrantables.
No te amo a ti, sino a la sombra que sigue conmigo.

Daniel Santillán

miércoles, 10 de junio de 2009

Cerviz

Más recuerdo es que deseo:

De enjuta tristeza, tus ojos secos

Y tus labios, almendras de vago sabor

(Sonrisa de astral alineación),

Tus manos de heno bordado

Y tus ingles de vocacional ardor.


Canto el olor vaporeo

—a fruta recién cocida—

De tu cuerpo extinto

Y tu dulce peso sobre mi pecho.

Sólo calla lo que piensas:

Arruinas la magia de tu cuerpo.


Ser con pies de tuétano anegado:

Camino sobre tu presa invicta

En busca de complacientes texturas

Para mi lengua sin memoria.


(Del augurio filtrado en deleite,

Testigos presenciales son

Mi boca voraz

Y mi provisional espalda inerte).

lunes, 8 de junio de 2009

CuNa

Yo sólo quería mirar tus ojos y beber el blanco elixir de tu amor mientras tus suaves manos acariciaban mi rostro.

Esperaba robarte sonrisas y besos miles de veces al día y sentir el calor de tu cuerpo cuando me estrecharas a él.

Quería inundar tus ojos de alegría cuando me levantara sosteniéndome del sillón y tomar la tercera parte de tu mano para caminar a mi ritmo por el parque.

Imaginé que te cautivaría con una sola palabra.

Prefería que lloraras cuando yo me alejará por primera vez de ti, aunque fuera una ausencia de algunas horas.

Pensé que querías leer mis primeros poemas y enmarcar mis primeros cuadros para hacerme un altar tan grande como el que yo te hice.

Creí que querías enseñarme el mundo, que me involucrarías en casi todas tus actividades y que no podrías concebir la vida sin mí.

Sólo quería que te enorgullecieras, que a cada logro mío una lágrima de alegría rodara por tu rostro.

Me había preparado para los gritos, los regaños y las palabras dolorosas de falso odio.
Supuse que antepondrías mis necesidades sobre las tuyas.

Pensé que te sentirías realizada al verme hecho un hombre.

Soñé que la voz se te ahogaría en llanto de alegría cuando te dijera que me iría con otra para formar una familia y que no verías la hora para volverme a ver.

Creí que seríamos felices, sin embargo te has ido arrastrando lentamente los pies, con los muslos manchados de sangre, sosteniéndote de las paredes con las manos vacías y el cabello empapado de sudor, y yo estoy aquí, viendo pasar por mis ojos una vida que nunca viví, rodeado de enormes animales grises e insectos que revolotean sobre mi cabeza, sintiendo el frío de la ciudad entrar por mis poros mientras mi piel se pinta del color del cielo. Ahora me doy cuenta que la vida es muy corta y que al nacer no todos tienen cunas de suave nube, sino que algunos tenemos tumbas de maloliente desprecio.

miércoles, 3 de junio de 2009

Imsomnio


Y es el sueño,

el sueño que desfila interminable,

el sueño que danza,

pasa, me seduce y se revela,

es la flegelación nocturna

de sentirte en el aire,

tocar tu carne que se diluye en el vacío

propagándose en la laxitud de la alcoba,

piel de luz luciendo entre las sombras,

un soplo cálido en la mejilla,

la brisa marina

que la sábana transpira

y me naufraga entre sus olas,

un sopor nocturno que araña las sienes,

la obsesión por el suicidio

que me acosa desde hace días...


DAGS

lunes, 25 de mayo de 2009

Del silencio 2

"No veìamos. No vimos.
La niebla la inventamos..."
Efraìn Huerta


El silencio donde me estoy creando es un silencio que no me pertenece.

El mìo lo perdì cuando niña, ocultàndome,
encerrando la vida en un armario para cerrar los ojos,
creando arcoiris en las nubes del tiempo.

Ese silencio que es final del ruido,
cascada hacia el origen,
principio de la nada,
nacimiento de nuevas palabras,
tic tac eliminado,
detenciòn de un tiempo para llorar las horas,
distancias convertidas en un punto inerte,
muerte,
no es mìo.

Es un silencio que me he inventado para imponerme un renacer ficticio,
para creerme el vacìo
(vacìo lleno de ojos cristalizados,
de frutas secas – naturalezas muertas-
de ciclos tejidos con los hilos dionisiacos de la noche).

Es un silencio inerte de muñeca de trapo,
de mariposa disecada en vidrio.

Este silencio no es mi silencio,
mi silencio es irrecuperable, innadable,
se perdiò por una manzana,
por una serpiente.

Este silencio no es sino el fingimiento del silencio
con un murmullo de fondo
como un coro de lluvia seca.

Carla de Pedro

jueves, 21 de mayo de 2009

Necrofilia

"El hombre olvida que es un muerto que conversa con muertos"
Jorge Luis Borges

Un beso con sabor a tierra
me sepulta entre tus brazos
y andamos por la ciudad
hecha de lápidas sin nombre,
sólo ventanas y concreto.

Todo está muerto,
un cementerio de cadáveres insepultos,
"carne con cara e identidad".

Nos amamos entre muertos,
la vida es una entrega en el anfiteatro.
Se muere el árbol,
el ave y el cielo
y nosotros nos entregamos en la muerte.

Frente a los ojos ciegos,
nos amamos
profanando el espacio y el aire con gemidos,
nos aferramos a la vida
arañando la tierra de la espalda,
entonces vuelve el color a las pupilas
y la rigidez se vuelve una caricia lúbrica,
nos desnudamos entre besos
y le gritamos a los que ya no escuchan
las palabras incoherentes
de nuestro amor perverso.

En un instante olvidamos el olvido,
las tumbas y los huesos,
la historia, su memoria y sus víctimas,
olvidamos todo bajo una especie de eternidad
que nos deposita en el vacío,
un pozo sin tiempo y sin espacio.

DAGS

lunes, 18 de mayo de 2009

...

El mundo,
desnudándose de sus falacias,
se me entrega en un pétalo de nardo,
con cada una de sus melancolías
lo veo arrojarse desde el puente de mis ensoñaciones
hacia el absurdo.


¿Qué desea de mi tan frágil
asombrada ante su magnificencia desoladora
y mirando mi reflejo en sus ríos
descompletándome eternamente?


Mundo tragicómico burlándose de mi inocencia patética,
jugando a seducirme con cada una de sus curvas sintéticas
y es que cada árbol me grita su existencia imposibilitada de instantes caducándose
inexistentes e imprudentes como el instinto.

Podría sobrevivirme lamiendo los cielos azules de algodón docificante
si no se me oscureciera la lengua en la noche,
si no escupiera las palabras a la incertidumbre,
si el humo no me quemara los labios.

El insomnio no significa sino un ramo de espinas y ausencias que develan el sinsentido.

El mundo irrumpe esta noche, pues, por mi ventana para robar mi inocencia,
violando mis pensamientos hasta dejarme desangrada
y sola.

Carla de Pedro

miércoles, 6 de mayo de 2009

Recuerdos

Hay días en que los fantasmas vuelven a acosarme.
Ya no los distingo claramente,
pero aún les temo.
Hay veces en que la ventana del pasado
se empaña con las lluvias pasajeras de la época.
Por eso me gusta la lluvia
porque empaña las miradas,
las oculta.
Ya no están esas miradas,
por lo menos ya no son las mismas.
A veces me entristece saberlo,
a veces simplemente me alegro.

Hay noches en que los fantasmas se vuelven insoportables
y uno quisiera gritarles, ahogarlos, perderlos,
mentarles la madre,
correrlos, sacarlos, beberlos de nuevo
en un sepelio de cantina,
enterrarlos entre las cenizas,
entre las colillas del cigarro.
Luego renacen de su tumba
y ascienden en el humo
y vuelven a acosarme,
me asechan, me vigilan,
los veo y los respiro
y nunca dejan de rondarme.

miércoles, 29 de abril de 2009

sangre y melodía


el sonido de las botellas de vino rotas es más áspero cuando rosan con la carne, no así las espinas de ron que hormiguean y conspiran armónicamente con el canto de las latas vacías, los poros de la piedra volcánica exhalan gemidos placenteros y le susurran a la hierba seca que acarice nuestra espalda, la tierra se calienta al aumentar el ritmo y enciende las colillas y las bachas que han sido abandonadas.

sólo esas chispas nos alumbran, parecen los ojos de los lobos jadeantes y agitados, listos para comer lo que quede de nosotros, las tarántulas no saben esperar, en tu cuello al lado opuesto de mi boca húmeda hay ocho patas subiendo en escala cromática, pulsando cada cuerda de sudor que baja, tejiéndonos una melodía alrededor del rostro, una tela que nos cubre del zezeo de los mosquitos.

el polvo de mi cabello forma una gran nube gris que no nos permite ver la luna y nos aísla de la estruendosa ciudad que está enfermando un par de metros más abajo, un grillo nos pregunta quiénes sómos y qué haremos al respecto pero se aleja con el destello de tus párpados que muerden.

esta noche no hay más que música y piel llagada.

viernes, 24 de abril de 2009

El amante alado.

Así queda uno más en la lista de los amantes de Lola, uno plasmado en fluorescente porque casi brilla, radioactivo y efevervescente; el primero que supo hacerlo despacio, como experimentando con el sexo tántrico. Caray ¿cuántos estilos de hacerlo pueden existir? Lola probó el sado, el masoquismo, la humillación, la relación de tres, el fetichismo, la mariguanez para agudizar los sentidos, la probabilidad de ser observada por ojos extraños, la puesta en escena del acto, las películas pornográficas como show para excitar a los amantes, pero nunca, entre las muchas perversiones, había probado, hasta entonces, la suavidad y el ritmo lento, la fragilidad del otro, la unión de las palmas de las manos, los roces de los labios tibios como aceite y los sonidos del estremecimiento como cantos. Y así Lola supo que podría volver a amar...


Es una lástima que después de tanta emoción y tanto drama, el amante fluorescente se haya ido; voló con sus nacientes alas; antes, mucho antes, de que Lola pudiera recordar la consistencia de aquello, que alguna vez, con otro hado, saboreó amor.

martes, 21 de abril de 2009

Rutina

Despertar con las sombras aún pegadas al cuerpo,
a los párpados que no quieren dejarlas.
Sacudir los últimos fantasmas de mi cama
para que corran a esconderse en un rincón abierto.
Ver siempre los mismos rostros desconocidos,
¡Todos son los mismos!
Soportar la soledad entre tanta compañía,
ciego entre ciegos, mudo entre mudos,
inválidos viviendo por instinto.
Recitarle a un sordo a gritos,
mostrarle a un ciego el color de la propia sangre.
Pensar en el suicidio al menos cuatro veces al día,
la apuesta necia entre animal y ángel,
carne de animal vivo,
supervivencia pasiva,
y la fiera celeste luchando por liberarse:
liberación, revolución, ascensión.
Volver, volar, caer, enamorarse,
sentir el vértigo del instante,
fricción, tensión, pasión, ficción.
Tocar piel de arena deshaciéndose en la mano.
Buscar inútilmente en el sexo un motivo.
Besar la sal sin encontrar los labios,
besar mintiendo
con los ojos muy abiertos,
besar fantasmas y dejarlos de lado.
Acostarse sabiendo que nada tiene sentido.

DAGS